viernes, 13 de septiembre de 2013

Biblioteca

Tenía años que no visitaba la biblioteca. Nada ha cambiado; libros viejos con ese olor que me recuerda al de las galletas con chispas de chocolate. Mesas junto a la ventana demasiado pintorescas como para sentarse en ellas. Las escaleras que, como por desafiar el silencio sepulcral debido de una biblioteca tradicional, tuvieron a bien hacer de hierro hueco y ruidoso para que cada vez que alguien suba, parezca un trueno de lluvia amenazando con despojarnos de cada letra. 
Me senté en la misma silla azul donde solía hacerlo para leer a Shakespeare; donde alcanzo a leer dos historias: la de Pedro fingiéndose enamorado de Dolores, y la del bibliotecario de sesenta años que, como hace años, le coquetea a la secretaria que esconde sus cosméticos bajo el letrero de "Favor de guardar silencio".


Foto mía. 

4 comentarios:

  1. No sabe que hizo , pero lo hizo muy bien, saludos señorita Nuns.

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  2. Qué padre lo de la escalera, seguro yo subiría y bajaría todo el tiempo por ahí... PUM PUM PUM PUM!!!

    Órale, 'Toros' está en arte... Más puntos suspensivos..... .... ...

    Suerte con tu blog =oD

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    Respuestas
    1. Con unos zapatos de tap, por favor.
      (No había visto tu comentario, sorry.)

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